El uso de la natamicina se permite en todo el mundo y es un inhibidor natural de los hongos; efectivo y estable que puede ampliar significativamente la vida útil de muchos productos.

¿Por qué se utiliza la natamicina?

La natamicina es uno de los conservantes de alimentos permitidos a nivel mundial para proteger una amplia variedad de productos tales como queso, carne fermentada, yogur, bebidas, vinos y productos horneados contra los hongos y las levaduras. Debido a los beneficios de la natamicina como un método natural y eficiente de conservación de alimentos, su aplicación tiene un enorme potencial para ampliar la vida útil y evitar la descomposición.

La natamicina y la vida útil

La natamicina puede extender significativamente la vida útil de muchos productos. Las áreas principales y de mayor aprobación para la aplicación de la natamicina son el queso y la carne fermentada. Estas categorías de alimentos necesitan de la conservación contra los hongos y las levaduras pero necesitan permitir que los cultivos (es decir, las bacterias) permanezcan activos. Por ejemplo, un queso blanco en América Latina puede tener una vida útil de 38 días después de la aplicación de natamicina líquida y de 26 días con natamicina en polvo. Sin conservación, su vida útil es de menos de dos semanas.

Permitida en todo el mundo

La natamicina ha sido probada y aprobada como un conservante de alimentos adecuado para el consumo humano, entre otros, por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Food and Drug Administration (FDA). Las aplicaciones permitidas difieren por país o región.

Efectiva en dosis bajas y estable en un amplio rango de pH

La natamicina se mantiene estable en un amplio rango de pH (3 a 9). Como la mayoría de los alimentos tiene un valor de pH entre pH 4 y pH 7, esto hace de la natamicina un conservante de alimentos muy versátil. Para prevenir la descomposición en aplicaciones alimentarias, la natamicina funciona en dosificaciones bajas entre 3 a 20 ppm. Esto se traduce en un porcentaje de 3 a 20 mg de natamicina en 1 kg del producto final.

Sin variaciones de color, sabor u olor

A diferencia de muchas otras opciones de conservación, la aplicación de la natamicina en alimentos no produce cambios en su sabor, color u olor. Esto la hace apta como conservante de alimentos en una amplia gama de productos.

Uso medicinal

La natamicina raramente se utiliza como tratamiento tópico en aplicaciones como gotas para los ojos. Sin embargo, de acuerdo a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) "los medicamentos que contienen natamicina para infecciones de hongos comunes han quedado casi obsoletos".

Otros usos

La natamicina también se utiliza para evitar que las cosechas se echen a perder. Por ejemplo en los Estados Unidos, el exterior de las naranjas puede ser tratado para prevenir el crecimiento de hongos y por lo tanto proporciona una alternativa natural para proteger las frutas.

   

Uso en la UE

En la Unión Europea, la aplicación de la natamicina es permitida para el tratamiento superficial de quesos semiblandos y semiduros, así como de carnes curadas. Como no tiene ningún efecto sobre las bacterias, la natamicina ayuda a asegurar una fermentación óptima mientras que protege los productos de los efectos adversos relacionados con el crecimiento de los hongos y las levaduras. La natamicina no entra en un producto si se utiliza en las cubiertas o en la corteza.

Si al consumir queso, usted accidentalmemte se come la cáscara, hay una posibilidad de que también consuma una ligera dósis de natamicina. Eso no importa...a menos que sea un hongo

Yvonne te Welscher, investigadora postdoctoral del departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Utrecht, investigó por qué (fuente: NEMO Kennislink)