Frente a los recursos limitados y al crecimiento actual de la población, la seguridad alimentaria a través de la conservación es cada vez más importante con respecto a la alimentación de las personas en todo el mundo y en el resguardo de su salud.

Deterioro de los alimentos y desperdicios alimenticios

Cerca de una tercera parte del suministro mundial de alimentos se desperdicia anualmente. Como un importante contribuyente, la descomposición de los alimentos representa un problema ambiental así como un problema ético. Además de los daños físicos, el oscurecimiento y el endurecimiento, los hongos y las levaduras causan desperdicios alimenticios significativos.

Por qué necesitan protección los alimentos

Hemos estado preservando nuestros alimentos desde hace siglos utilizando el azúcar, la sal y el ácido o por calentamiento o enfriamiento, sólo para mencionar algunos ejemplo. La protección de los alimentos de la descomposición es esencial a fin de reducir el desperdicio de alimentos y garantizar la seguridad de los consumidores, especialmente en climas húmedos y tropicales.

Algunos datos:

  • Aproximadamente 1.3 mil millones de toneladas de alimentos se desperdician cada año. Esto representa alrededor de un tercio de todos los alimentos generados para el consumo humano (FAO 2011).
  • La mitad de las frutas y hortalizas cosechadas en los trópicos se pierden debido a su deterioro por hongos (Pitt y Hocking 2009).
  • Esto representa una pérdida económica: en Australia el costo de las pérdidas relacionadas con alimentos debido al deterioro por hongos se estiman en 10 millones US$ al año (Pitt y Hocking 2009).
  • La aparición de hongos es la causa número 1 por la que los consumidores desechan a la basura el queso/alimento.

La natamicina y el desperdicio de alimentos

Con más de 1.5 millones de variedades diferentes de hongos y levaduras, el deterioro de los alimentos sigue siendo un factor de riesgo constante durante la fabricación, el almacenamiento, el transporte, en el supermercado y en el hogar del consumidor. El inhibidor natural de los hongos conocido como natamicina ayuda a reducir el desperdicio de alimentos mediante la protección de una amplia variedad de productos y la consiguiente extensión de sus vidas útiles. La aplicación de la natamicina en el yogur, por ejemplo, ha incrementado su vida útil de dos semanas a más de 35 días. Frente a los recursos limitados y al crecimiento actual de la población, la seguridad alimentaria a través de la conservación es cada vez más importante con respecto a la alimentación de las personas en todo el mundo y en el resguardo de su salud.

 

En los países con climas tropicales húmedos y una infraestructura menos desarrollada, el deterioro por hongos por sí solo es responsable del 5 al 10% de todas las pérdidas de alimentos (Pitt y Hocking 2009)